Cuando la gente pasa por Millán 2515, la mayoría no mira para adentro; es que allí se encuentra el Hospital Vilardebó, un lugar en Montevideo al que nadie quiere ir y del que pocos hablan. La salud mental es un tema tabú en nuestro país. No obstante, si uno se queda parado frente a la fachada nunca adivinaría que ese sitio es un manicomio. El movimiento es constante. Unos entran, otros salen, van y vienen. Es un lugar que nunca se queda quieto; allí trabajan aproximadamente 610 funcionarios: psicólogos, psiquiatras, asistentes sociales, administrativos, guardias y otros. Lo único que delata su condición es que afuera siempre se pueden encontrar grupos de enfermeras de blanco sentadas en la vereda, que salen a fumar y charlar en sus recreos de trabajo.
miércoles, 26 de julio de 2017

